lunes, 30 de septiembre de 2013

He pasado en bicicleta bien lento por fuera y bien lejos
sé que nadie ha notado mi presencia, ni aunque haya caminado bien lento a la hora más popular para ir al supermercado. Y ya sabes bien, como se llena el súpermercado y las bolsas y todo eso.
Pase por afuera del lugar donde venden espagueti, también por donde están las pizzas a las que yo les hago el quite.
La calle ha estado muy tranquila y hoy es lunes.
He tratado de improvisar y ver que pasa. Caminar más lento y ver que pasa. Resulta que nada ha pasado.
No me encontré con nadie y nadie me ha invitado a beber alguna cerveza.
Vi a mis profesores de tenis de mesa y mientras todo el mundo se fue a cambiar, yo baje hasta el segundo piso y vi a un niño jugando un último partido, al parecer uno decisivo y he estado yo ahí mirando desde bien lejos pegada a la ventana.
Voy acumulando horas y años.
Vamos a ver si alguien me recuerda.
Yo era la zurda. Yo llamaba la atención.
Tengo una bicicleta amarilla.

Parte al medio día, parcialmente suave.
Parte solo en parte, parte.