martes, 27 de noviembre de 2012

cuando disparas para todos lados es casi imposible que le des a algo. La imagen de distintas partículas yendo hacia todas y ninguna dirección a la vez, solamente propagándose, dibujando espacio, marcando territorio, mostrándose, llenando de publicidad, dejando la puerta abierta y cerrada como un vaivén.
Una puerta más de vidrio.
Si disparas hacia todos lados al mismo tiempo, es como tratar de agarrar una pelota con los ojos cerrados y escondiendo la cara. Si quieres jugar así, entonces hazlo, sabiendo que no eres muy bueno en este juego.
En algún momento te va a llegar un pelotazo. Esa será la señal para que abandones la cancha.
Toma tu arma y déjala en el suelo.
No dispares hacia todos lados. Dispara o simplemente no dispares.
Pero a mi o a algo.

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