sábado, 21 de agosto de 2010

Privilegiada

He pensado en este día gris, que puedo obligarme a tener un plan.
La gente me sonríe porque esta feliz. Tengo el pelo tan sucio que puedo inventar un raro peinado nuevo que no mostraré a nadie porque esta debajo de la capucha del polerón azul que le quité a N cuando vivía en su otra casa y tenía una bolsa vieja llena de ropa que quería tirar a la basura. En esos tiempos también me veía al igual que hoy. Como una drogadicta que tiene mucho que perder. Algo así como una veinteañera que perdió su sombra y que los ojos piden más, quieren comer más y no se aburren de exigir más, porque tienen rabia y quieren tener boca para poder arrancar pedazos a la cuidad, al pueblo, a las almas.

pd: puta que estaba cagá. Menos mal que ahora estoy mejor.

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