viernes, 3 de mayo de 2013

Oye amigo mío, ahora que trabajas en la constru, tomai cafecito o té bien temprano con un pancito calentito, con queso y mantequilla?
Sales de madrugada y tienes ropa que luego vas a botar a la basura o utilizar para un personaje en alguna obra de teatro en la que trabajes o que tú mismo escribas?
Te volviste musculoso. Te lo pregunto, ¿te volviste musculoso?
Porque antes ya tenías los brazos fuertes y ahora, ahora cómo vas?
Tu hijo te lo agradecerá, créeme. Yo de chica siempre quise que mi papá fuera un fortachón.
Cómo lo haces con todos tus sueños. Con los de viajar de aquí para allá. Qué Paris, que Argentina, que Europa entero, qué esto y esto otro.
Cómo lo haces con todos tus sueños.
Tú,  que sales a la calle a marchar y que te manifiestas hasta por el chat, como lo vas a hacer con ese pedazo de cielo que tienes contigo. Con ese pedazo de cielo.
El té con el pan saben más ricos en la mañana. Vives en el centro de Santiago.
Ansío tu novela, tus películas y poemas.
Te extraño aunque sea la ingrata mundial.
Sos un groso y tremenda suerte que tienes.
Comes porotos con rienda y esas cosas? Vas a la pega en bici?
Suerte hermano.
Deberíamos dejar de creer, pero no.
Te espero en la esquina, afuera del carrete. Prefieres vino o una piscolita?

No hay comentarios:

Publicar un comentario