Hacer ese acto compulsivo y maniático de mirar la hora cada cinco minutos creyendo que se va a modificar algo de manera permanente en el planeta tierra. Y que simplemente no pase absolutamente nada. Se van sumando segundos. Nada más que eso. Y que las zapatillas se te desabrochen justamente cuando se está modificando la tierra. Cuando todo va a dejar de ser lo que es y pasará a ser lo que no era. Estúpidos pensamientos. Zapatillas torpes. Cosas que siguen siendo. Igual que siempre.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario