martes, 8 de junio de 2010

Que fácil dormir y que todo se trate de eso. Es como con las pastillas, el asunto de aliviar los síntomas.
Es común que no estes de acuerdo con tu vida, con tu horario de trabajo, con las comidas, como va cambiando tu cuerpo, con tu novia, con tu historia, que pudo haber sido y que es lo que es. Preferimos dormir.
Llegar a casa y dormir, tomar un vaso de agua por las mañanas nos hace bien, tratar de llevar una vida sana también, darnos tiempos de descanso de distraernos y reencontrarnos con algo de nosotros mismos que si nos hace feliz.
Dormir un rato pequeño aunque sea, querer empezar de nuevo una y otra vez, espernado el mañana porque el actual presente no nos satisface. Hay que apagar la luz.
Hay que hacerlo, porque todo el mundo lo hace y uno deja de preguntar tanto y comienza a callar más y oír. Escuchar. Escuchar lo que dice la gente de la calle, la que pasa al lado, como si cualquier consejo sirviera y al fin y al cabo lo que hace todo el mundo es seguir el curso natural de las cosas.
Reirse de uno mismo como terapía y dormir.
Yo no estoy de acuerdo y haría lo que fuera...
para que...
y salg...
Aquí y allá. Aquí y adentro. Aquí y afuera. No es lo mismo.

1 comentario:

  1. Yo puedo dormir, dìas, horas y meses y tener màs de un sueño o ninguno.
    nisiquiera necesito comer.
    duermo.

    ResponderEliminar