Tengo la extraña sensación, el terrible presentimiento de que se está concretando hoy algo que supe hace dos meses atrás que ocurriría y que con el miedo con el cual estoy presionando cada tecla, con ese mismo miedo, fui incapaz de hacer algo para detener, algo que tal vez no tenía forma de ser detenido. Estaba escrito en mi destino. Lo pongo así porque no puedo dejar de ver todo solo desde mi perspectiva. Le pongo una cuota de egoismo y egocentrismo a esta historia para no sentirme del todo una perdedora. Aunque lo siento. Siento en este mismo instante la pérdida y también un rasguñón en lo que ahora late desesperadamente en busqueda de respuestas. Respuestas que ya sé de memoria como un discurso aprendido para un día escolar. Soy escolar al relatar como truinfa hoy una vez más el género masculino por sobre mi. Una simple aspirante. Soy y seré tan solo una soñadora que vive soñando los mismos sueños con las mismas personas en los mismos lugares. Lugares que tienen del todo comunes. Donde creí que había fantasía tan solo para agregarle un poco más de algo fuera de lo común a mi pasaje, a mi casa y a mi habitación. Mi habitación que pinte para demostrarte pero en el fondo para demostrar que me creía una persona interesante.
Mi habitación ahora tiene ropa por todos lados. Ropa que no es mía. Mi casa ya no es como solía ser. Se fue destruyendo de a poco después del terremoto. También así mi historia amorosa y mi relación con mis nuevos amigos.
A la hora de comer, he vuelto a tomar el rol de la niña de cinco años que solo come y observa a su al rededor. Contexto caotico. Sopa fría. Platos sucios.
La rutina de pagar cuentas y caminar por maipú para mi se había vuelvo un asunto olvidado. Pensé: esta gente que esta aquí gritando por Chile, esta gente debería ser con la que yo me debería juntar, no debería gastar dinero que no tengo para ir de plaza italia para arriba, esto soy yo. Hoy. Soy una niña-niño con pelo sucio que va a pagar cuentas, que aguanta las ganas de orinar, que llega a casa y limpia lo que hacen sus perros. Eso soy y nada más. Mi ropa miente y yo también. Lo que escucho no quiere decir nada. La gente con la que me ven menos. Mi vida esta bien lejos de todo lo que aparenta ser. Mi vida esta lejos de sus casas y de sus fiestas.
Esta bien que se concrete lo que tenía que suceder. Esta bien que lo entienda y que no haya salido a matar a nadie. Ya deje mi faceta de asesina y también la suicida.
Puede que esté asesinando mi vida social en estos momentos. Mis amigos. Lo laboral.
"El barco se está hundiendo" me dijo mi papá cuando vio mi tatuaje hoy. Ojalá pudiera decirle que tiene tanta razón. Se está huniendo y con el todo lo que puse fuerzas para que no sucediera de nuevo.
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